A ver, la pregunta aquí es: A ti te gusta él? O sólo te interesa porque te presta algo de atención? Esa pregunta es importante, sobre todo para calibrar tu radar. Si no te gusta, entonces deja de montarte escenarios dignos de películas navideñas de netflix y vive tu vida, si le gustas ya te lo dirá y sino, pues ya tienes un amigo con quien pasar el rato. Ahora la cosa cambia si es que te gusta de verdad y no porque te de coba, sino porque de verdad te hace tilín. En ese caso, lo primero que tendrías que hacer antes de soñar con la boda, es mirarte al espejo y empezar a lamerte las heridas. Si no estás bien, necesitas curarte primero, y para eso hace falta tiempo y muchos mimos de amor propio. Mírate con objetividad, intenta cambiar lo que no te gusta y tenga remedio inmediato, como el pelo, el estilo de vestir o el maquillaje, a veces, arreglarse un poco sienta muy bien. Date un capricho, ve a un spa, mímate y cuídate… aprende a amar esa nueva tú en la que te has transformado después de una ruptura dolorosa…. si después de ese proceso, te sigue gustando él, entonces, tírale la caña a ver que pasa, el «no» ya lo tienes!