¿Te has parado a pensar por un momento que tal vez no han querido ser ostentosos precisamente porque vosotros sois de clase más baja? O simplemente no les va tan bien como crees de dinero. O no les gusta gastar una barbaridad en «jamón del bueno» como tú dices porque les da la gana de gastarlo en otra cosa.
Si juzgamos a la gente por su dinero o lo espléndidas que son sus cenas, mal vamos, la verdad. Si mis padres invitan a mis suegros a cenar y juzgan la calidad del jamón, me sentaría de pena. Igual más bien pobrecita tú nuera.