A ver… entiendo que tu indignación no viene por una cosa si no por el cúmulo. Es el no cenar con él (nosotros tampoco cenamos con ella, quizás sea falta de organización pero nos es muy complicado logistiamente hablando), el no llevarle al parque (yo tampoco la llevo mucho este invierno porque no para de llover) pero hago cositas con ella en casa o la llevamos al parque del centro comercial. Mi hija hasta los 8meses la tumbabas en la cuna y se dormía sola maravillosamente, pero la cuna en nuestra habitación y cuando dejó de dormirse sola empezamos.a acompañarla y dormirla. Se fue a su habitación con su cama poco antes de los 2 años, dejamos.las.puertas abirtas de las habitaciones pero no quiere venir a la nuestra por lo que si llora nosotros vamos a la suya. Osea, cada crio y circunstancias son un mundo, tenemos que dejar de criticar cualquier maternidad que no sea igual a la idílica de instagram. Eso es una cosa y otra lo que más me chirría y es que a cualquier madre nos revienta la cabeza los llantos desesperados de un bebé, osea es que los lloros son para eso, para que no puedas estar sin atender a tu bebé, no entiendo cómo es capaz. Pero puedo entender que tenga la crianza tradicional gravada a fuego y que eso sea lo que le está removiendo todo a raíz de su maternidad. A mi me ha pasado hasta que entendí que tenía dos caminos; el llevar la crianza como mis padres a base de faltas de respeto, cachetes, amenazas y todo con grandes dosis de gritos o intentar romper patrones y llevar la maternidad como yo quiera y pueda