Está claro que no tenemos monopolio en los nombres, pero a mí también me sentaría mal. Ya con uno me molestaría, pero me callaría porque bueno… Puede que casualmente le guste. Con el segundo me habría enfadado ya. Y el tercero, apaga y vámonos.
Mi mejor amiga, en su segundo embarazo, tenía un nombre para niña, pero fue niño. Ese nombre de niña me encanta… Si algún día tengo una hija, no se le pondría porque es un nombre que le gusta a ella, y aunque no quiere tener más hijos y sé que no lo va a usar, ni quiero quitárselo por si acaso, ni me sentiría bien, sentiría que no tengo personalidad y me daría hasta vergüenza decirle que voy a usar ese nombre que habría usado ella sí hubiese tenido otra niña.
Con qué imagínate…
Tienes toda la razón, reina. Será por nombres!