Es simple, se ha quemado de ir detrás tuyo para sentirse rechazada y quedar insatisfecha. El problema empezó con no saber cuadrar las diferencias de libido, pero te has dado cuenta muy tarde y en un punto muy difícil de solucionar. Está resignada y cansada, es cuestión de tiempo que la relación muera si las cosas siguen igual. Habla con ella, ponle más ganas y preocúpate por su placer. Pero vamos, lo tienes crudo para darle la vuelta a la tortilla. Cuando tu pareja ha dejado de intentar solucionar un problema, es que ya se ha estancado la relación.