Mi marido no quería un segundo, yo se lo comenté y no estaba por la labor. Yo lo dejé estar porque es una decisión de dos lógicamente. Pero la sorpresa vino a los 2 o 3 meses en los que debió pensarlo y cambió de idea y fue el, el que vino a decirme que empezáramos a buscarlo. Así que habla con el y no hay más.