Claro que la última palabra es tuya, pero es que ni decírselo me parece lamentable. También era su hijo/a.
Tu cuerpo, tú abortas, vale, pero él tiene todo el derecho del mundo a estar enfadado por no contárselo antes y además ahora tendrá que pasar su duelo si así lo siente.
No has pensado en absoluto en él y él era el padre de esa criatura. Es que te equivocas en pensar que solo te influye a ti, ¿crees que él no puede sentirse triste por perder a ese bebé? Ya basta de ningunear los sentimientos de la otra parte en las pérdidas (ya sean voluntarias o involuntarias)