¿Cuál es el problema? ¡A todas nos encanta gustar! Que mires el menú y te relamas, no quiere decir que vayas a probarlo todo. Además, cuanto más insegura eres, más te validas en la apreciación de otras personas. A mí me pasa, me siento mucho mejor cuando noto que un chico se fija en mí y me hace caso. Eso no quiere decir que me vaya a acostar con él, ni a tener una aventura ni nada, porque estoy enamorada de mi chico y no necesito a nadie más. Pero, oye, me gusta que me miren con aprobación. Yo creo que a todo el mundo le gusta gustar. Otra cosa es que ya no estés enamorada de tu pareja. Dices que lleváis muchos años, pero ni siquiera dices si le quieres. A lo mejor la relación no va tan bien y por eso te fijas en otros chicos. Si es así, sigue sin ser un problema. Reorganiza tu vida, piensa si estás caminando y trabajando por lo que quieres o simplemente te dejas llevar por la inercia. Y toma las riendas.
Lo que si te diría, al margen de todo lo demás, es que trabajes esa inseguridad y que aprendas que tu vales mucho, independientemente de lo que gustas a la gente. A mi hay una frase que me ayuda mucho y me repito siempre, «no se puede gustar a todo el mundo». Cuando somos inseguras vamos buscando la aprobación de todas las personas que nos rodean, y cuanto más nos importan, más queremos sus palmaditas en la espalda. No son necesarias, no las necesitamos. Las únicas palmaditas en la espalda que nos hacen falta para ser felices son las nuestras.