Él tiene razón en que no puedes culparlo por lo que hace su madre, pero también debería hacer algo al respecto. Lo que pasa es que no quiere enfrentarse a ella. Así que tendrás que hacerlo tú. Intenta ser muy asertiva el domingo. Y si le entra por una oreja y le sale por la otra, le dices que sí, que ella tiene su opinión, pero la tuya es tan respetable como la suya y estáis hablando de TU casa, así que no hay discusión posible. Si no se atiene a las reglas, te verás obligada a cambiar la cerradura, pero preferirías no tener que llegar a ese extremo. A ver si así se entera de que no sois adolescentes y no se puede meter en vuestra vida y en vuestra casa, porque es una falta de respeto.