No te confundas, no pides consejo. Pides validación y, aunque algunas con peores formas, todas te estamos diciendo que no tienes razón. Eso es lo que no aceptas, ver que se te va de las manos y que estás siendo injusta y poco razonable TÚ y no tu marido. Dale una vuelta o no se la des, allá tú con tu vida, tu bebé y tu matrimonio.