Enhorabuena por todos tus logros.
Suscribo todo lo que te han dicho, de podar el árbol genealógico, de poner distancia física y emocional. De qué si te hace falta ir al pueblo, quedarte unos días en un hotel y verte con tu madre, tu hermano y sobrinos.
Las madres sabemos que somos capaz de perdonar muchas cosas que nos hagan a nosotras, pero jamás perdonaríamos a quien que le haga daño a nuestros hijos. Así que protege a los tuyos. Aléjalos de ese señor. Que no vean cómo te humilla. Que no te vean ser otra vez esa niña asustadiza e indefensa (y maltratada).
A tu madre, la entiendo. Está atrapada en una relación abusiva, y quienes conocemos la dinámica del maltrato, sabemos que no es fácil salir de esa situación.
Un abrazo.