Lo mío no fue por motivos de peso, pero me vi un poco sola por diversos motivos y me daba mucha ansiedad, así que como soy nula para correr me obligué a salir a caminar, cada día intentaba bajar de tiempo y me «picaba» conmigo misma. Cuando llegaba a casa hacía tres series de abdominales, sentadillas y flexiones (estas breves porque mis brazos están de adorno, como aquel que dice), y la verdad que me sentía mucho mejor, más activa y más sana. Solo lo hacía por «quemar energía», por cansarme un poco y no estar como un gato enjaulado. ¡Pues mano de Santo!
Caminar casi no cuesta esfuerzo, y si lo haces regularmente y cuidas medianamente la alimentación vas a perder peso, y aparte de ser gratuito te servirá para entretenerte y echar el rato. Te verás mejor y lo más importante: Realmente vas a sentirte bien.
Un abrazo y mucho ánimo!!