Es que quizá deberías dejar de opinar y tomar decisiones sobre el dinero ajeno, que debería salir de ti ofrecer algo de dinero por el extra que suponen cuatro personas y más con las comidas navideñas de por medio. El hotel no te duele pero echar una mano con los gastos te cuesta lo más grande y luego los tacaños son ellos. Y más siendo un tema entre esos señores y su hijo.