Que es tu hija, por lo tanto decidis tú marido y tú el nombre, no ella. Si no le gusta que se aguante. Y dile que respete y que como se atreva a llamar a la niña por otro nombre que habrá problemas. Y habla con tu marido y dile que no vas a permitir semejante desplante, que, o pone a su madre en su sitio o lo te divorcias si aparece tu suegra. Punto