El derecho a la privacidad existe. Diles simplemente que tienes un procedimiento médico y que no vas a poder acudir, no necesitan saber qué es ni más información. Si te preguntan por curiosidad o porque están preocupados por ti les puedes contestar que estás bien y que prefieres no dar más detalles.
Pide un justificante en el médico que acredite que no puedes ir a trabajar y ya. Tu empresa no necesita saber si vas a abortar o si vas a quitarte un lunar de la espalda. Lo importante es que un profesional les diga que no estás capacitada para trabajar ese día o el tiempo que sea necesario.