Yo fui una de las crías que subsitió gracias a la caridad ajena. Padre ausente y madre que se pasaba el día atontada fumando porros, no sufrí maltrato pero sí que tuve que salir adelante por mis propios medios. Empecé a trabajar a los 14 años y mis valores y educación los recibí de padres de mis amigos, y a los 18 años empecé a salir con un chico. La cosa con él no fue bien, pero a su madre siempre le agradeceré que hacía lo que haces tú… Sólo estar ahí. Apoyar y aconsejar. Pude terminar el bachillerato a duras penas, ya que tenía que trabajar, y poco tiempo después, cuando nos desahuciaron y mi madre me «invitó» a no quedarme en el siguiente piso que alquiló, decidí irme al Ejército. Allí tuve al menos donde comer y dormir, y pude sacarme carnets y seguir formándome, ahorrar y avanzar.
Con esto te pido que por favor, no dejes de apoyar a ese chico. Él no tiene culpa de la vida que le ha tocado, y por lo que cuentas desea salir adelante a pesar de todo…