La gente no tiene respeto por nada ni por nadie. Muchas veces nos vemos obligados a hacer como si no hubieramos escuchado cierto comentario solo para evitar que la situación empeore o recibir una mala contestación.
En tu caso, yo hubiera reaccionado igual y sobre todo porque me hubiera salido ese instinto de protección que tenemos por los herman@s. Aunque lo suyo hubiera sido que esos hombres se pensaran dos veces las cosas antes de decirlas.
Y la verdad es que no me extraña en absoluto que las palabras que han usado para contestarte y con el fin de hacerte sentir mal hayan sido descalificaciones relacionadas con el físico.
Es triste pero que esperamos de una sociedad donde la apariencia física se ha convertido en una herramienta ideal para juzgar a las personas, valorándolas más o despreciándolas. Una sociedad manipulada por unos cánones de belleza inalcanzables, donde se ha perdido el derecho a ser felices por tener un físico concreto. Ya no podemos ser feas ni gordas. Y si vamos a ir en contra de ello, debemos prepararnos para aguantar opiniones ajenas. Me niego.
Lo importante es no dejarse influir por comentarios absurdos y empezar a educar en valores, ya no solo a los más pequeños sino también a los adultos.