Te digo lo que me sirvió a mi… les dije amis hermanas y madre, que todas sabemos que está mal opinar sobre cuerpos ajenos, que lo tienen claro, pero parece que con la familia es más difícil. Que solo se deben tolerar comentarios de algo que se pueda cambiar en tres segundos. Tienes un moco, te ha cagado un pajaro, se te sale la etiqueta… tres segundos. Opiniones no pedidas, consejos no pedidos, serán devueltos en la misma intensidad, que todos tenemos mierda para repartir.
No es milagroso, pero el nivel a bajado considerablemente.