Hola bella! Me ha llamado un montón la atención este hilo porque a mí me pasa igual. Yo no me considero una mujer especialmente guapa, ni especialmente llamativa, soy normal, pero el acoso que sufro en la calle desde que me mudé es brutal. Yo, que soy de pueblo, nunca me he visto violentada en este aspecto, pero fue mudarme a la ciudad y flipé. Y da igual cómo me vista, da igual si estoy yendo al mercadona con el pelo sucio y medio en pijama, que arreglada un sábado por la noche, que de camino al gimnasio en chandal. Me han dicho DE TODO, me han ofrecido dinero por sexo volviendo del súper cargada de bolsas (verídico, y además se hicieron pasar por encuestadores de programas de radio, y yo que de lo inocente que soy soy BOBA, me paré a «responder» hasta que tras un minuto de preguntas absurdas me ofrecieron 600 por un polvo), me han parado por la calle diciéndome todo tipo de obscenidades, es llevar pantalones cortos y muchos decirme que LES ESTOY PROVOCANDO (perdona? estamos a 40 grados), me dijeron «rubia por qué no vienes aquí y me la chupas» un día a las tres de la tarde de un martes yendo a clase, y como esas, mil. Y estoy hasta el mismísimo coño.
Lo que quería decir es que creo que tu actitud es muy valiente, además de muy necesaria. Hay que pararles los pies. Hay que decirles que nadie ha pedido su opinión de mierda sobre nuestro cuerpo, nadie se ha vestido para provocarles. Que nuestra vida no gira en torno a su pene, así de claro. Y con esta gente no se puede razonar, no hay nada que razonar, y además, yo no soy la educadora/profesora/amiga sensata de nadie. Y menos de un desconocido que me ofrece 600 euros por un polvo, vamos. Hay que ser valientes, y fuertes, y hay que poder decir BASTA.
Respecto a lo de la familia, te entiendo tanto… Mi madre me dijo una vez que siendo feminista no encontraría marido, literal. Como si la finalidad última de mi ínfima existencia fuese casarme. Que mira, yo soy abogada, quiero estar en un buen despacho, adoro mi profesión y quiero llegar alto, y también quiero enamorarme y formar una familia, pero que si no me caso, TAMPOCO PASA MÁS, al igual que si me quedo trabajando en un despacho mediano, TAMPOCO PASA MÁS. Estoy harta de ese tipo de comentarios, de que nos digan que callarse es mejor para «no crear problemas». Pero que problemas. El problema de verdad no es el que generamos nosotras al contestar, es el que se genera por el mero hecho de que alguien se sienta con derecho a hacer comentarios sobre nosotras. Pasa de esos comentarios bonita, y actúa conforme a lo que tú pienses y sientas.
Un abrazo muy grande!