Cada vez que leo estos artículos y leo las opiniones, me alegro muchísimo en haber sido «egoísta» y no haber tenido ningún hijo. Sino, imaginaros toda la guerra, el esfuerzo, el amor, las horas de tu vida, todo lo que postergas en pro de tu hijo para que, una vez crecido, se junte con gente tan egoístas, ególatras, asquerosamente mimados y creyéndose que por qué sí se lo merezcan todo …
Si amas a una persona, entiendes que tiene un nexo familiar, y que tú también abrazas esa parte de tu pareja como tú pareja también abraza esa parte tuya al juntarse contigo.