Te habla una decoradora con formación en interiorismo y más o menos de tu misma edad que aún no ha conseguido emprender un caraj… También empecé con fotos del antes y después en las redes sociales, pero cuando ya has reformado toda tu casa se te acaban las demostraciones; los familiares no te apoyan para que les hagas un proyecto ni aunque sea gratis, y los poquísimos clientes (contados con los dedos de una mano) que han salido en estos años para que te voy a contar… La gente es muy rata y anda regateando para al final dejarte tirada igualmente cuando ya le has dado alguna idea de la que partir, y eso que llegue a ofrecer trabajos gratis solo a cambio de unas fotos con las que poder promocionarme, pero la gente ya no es solo que no quieran gastar en un decorador, es que no quieren gastar ni en sus propios muebles o materiales necesarios para llevar a cabo la reforma… Total, un asco, así que mi sueño aún no se ha cumplido.