Yo llevo una vida que muchos tacharían de aburrida y gris, nada más lejos, la disfruto muchísimo, es una vida tranquila y frugal. Me da paz. No suelo salir ni a comer ni de cañas ni de tapas. Tampoco voy al gimnasio o a pilates. No me gusta nada socializar, ni los lugares concurridos.
Tengo un nene autista no verbal, soy su cuidadora por ley de dependencia. Mi marido también es autista y tiene TDA. Yo tengo altas capacidades con rasgos autistas. Nos encanta estar en casa, en nuestro sitio tranquilo, donde disfrutamos mucho. Él trabaja, yo no.
En mi tiempo de ocio me gusta escribir, cuido de mi huerto, hago manualidades, coloreo cosillas chulas, hago pulseritas de hilo, jabones, velas aromáticas, leo cómics, salimos a pasear por los olivares del pueblo, practico tai chi y chikun en el patio de casa, también paso mucha parte de mi tiempo investigando sobre brujería, tarot, Templarios, runas, folklore antiguo europeo… Tengo siempre hambre de aprendizaje e intereses que me van surgiendo. Llevo una vida bastante ordenada y con rutinas, me dan tranquilidad y me ayudan a gestionar bien mi tiempo.
Mis planes fuera de casa suelen ser cena y cine, lo hacemos casi todos los domingos. De vez en cuando, mi marido y yo desayunamos fuera cuando dejamos al nene en el cole y tenemos que hacer algún recado o ir a la compra. Nos gusta tener un momento para nosotros solos y el desayuno es mi comida favorita del día. Me gusta mucho pasar tiempo con mis padres, ellos disfrutan mucho con mi nene. Alguna vez al mes quedo con mis amigas. Llevamos ritmos de vida distintos pero solemos hablar todos los días en nuestro grupo de WhatsApp. Las quiero muchísimo. Fuera de mi círculo de confianza me interesa muy poco lo de relacionarme. Suena chungo, pero siempre he pensado que socializar está sobrevalorado
Disfrutar de la vida y conectar con tu esencia y lo que te hace feliz es algo único en cada persona. Para algunos, vivir el momento es ir a un festival de música, para otros es quedarnos en casa disfrutando de los nuestros.