Pero vamos a ver Sara, es que no tiene que dar importancia a tu «emoción». Las emociones son pasajeras y nadie tiene que acudir al rescate, aunque de todas formas te dijo que iría a lo largo del día.
Aquí el problema de fondo es todo lo que cuentas: estás para todo el mundo, los complaces a todos, no te cuidas tú y cuando caes, esperas que tú pareja te sostenga y vaya corriendo. Lo que tienes que cambiar es tu manera de actuar con los demás.