Soy anónima de las 15.00.
He logrado empatizar contigo pero leyendo la conversación de verdad es que ya me has hecho cambiar de parecer. Le insistes de una forma que te aseguro que es muy agobiante. Pretender arreglarle la mañana para que vaya corriendo de un sitio para otro tampoco es muy generoso por tu parte y no querer hacerlo no es pasar de ti tampoco. Creo que te has cerrado demasiado en banda al recibir un «ahora no puedo» y eso os va a pasar muchas veces sobre todo si tenéis hijos.