Fue la mejor decisión que pudiste haber tomado en aquel momento porque apostaste por tu felicidad y te priorizaste sin conformarte con la comodidad que te daba tu matrimonio «de hermanos», y con ello también enseñaste una lección importante a tus hijos de coraje y autocuidado.
No haber conseguido otra pareja estable puede ser frustrante, pero ese es un problema que tienes ahora que no debes ligar a haberte divorciado. Lo que estás haciendo es idealizar como seguiría siendo ese matrimonio hoy en día, y seguramente para nada sería como en aquel momento: o no soportarías a tu marido y estarías amargada, o le habrías puesto los cuernos, o él a ti, o mil casuísticas después de tantos años que no puedes pensar en que lo mejor hubiera sido quedarse en ese matrimonio sin sentido porque seguro que no.