La primera vez que fui a esquiar, obviamente yo no sabía, pero mis amigas si. Se tiraron media mañana en la pista baby enseñándome a caerme, a hacer la cuña… vamos, lo básico. A mí y a mi hermana, que tampoco sabía. Luego nos acompañaron por las pistas verdes perdiendo casi un día entero de esquí hasta que vieron que más o menos nos desenvolvíamos. El segundo día también estuvieron ahí aunque se iban a ratos y volvían, y ya fue el tercero cuando por fin se fueron a tirar por sus pistas negras y nos dejaron por nuestras verdes. Creo que con esto te digo lo que opino. Y yo también tuve que bajar con el culo alguna vez, pero nunca estuve sola…