Hay personas que le dan mucha importancia a las sutilezas a la hora del coqueteo. Personalmente, creo que se gana en matices si se tiene la suerte de encontrar a alguien que vea el asunto desde el mismo prisma. La realidad es que la peña vive muy deprisa y pasa por alto este tipo de cosillas. Yo siempre he sido más tonta que un cepazo y creado películas enteras, con precuelas, partiendo de una mirada, pero la vida me ha enseñado que el/ la que pestañea pierde así tírate al barro que tú y yo sabemos que detrás de ese tímido coqueteo hay mucha cobardía soterrada. Adelante, lo peor que te puede pasar es es una historia divertida, mínimo.