Mis padres me llevaban a la protectora y nos enseñaban los cachorros. Entre mis hermanos, mis padres y lo que nos explicaban los voluntarios elegíamos al perro. A tu hijo le daría igual la raza del perro y más si puede ser parte de la decisión, eres tú quien quiere esa raza aunque no quieras verlo. Añado además que me deja mal cuerpo que consideres el perro un regalo.