Vamos, que estás justificando los futuros cuernos que le podrías poner a tu mujer… Descartas separarte porque, según dices, la quieres, pero te aburres como una mona y te encanta sentir que alguien te puede tirar la caña. Siento decirte que tenéis todos los ingredientes para el desastre.
Planteaos esa relación, si sois infelices os haréis daño tarde o temprano y no hablo solo de infidelidades. Me da la sensación de que estáis en etapas vitales y de realización personal muy diferentes. Para ella, el sexo ha pasado a un segundo plano y prioriza otras cosas, tú sigues dándole peso a la sexualidad en la pareja. Con caminos separados, tú podrás volver a sentir ese deseo que tanto anhelas y tener una vida sexual más activa y ella podrá seguir con su vida y sus prioridades de formación y conocimiento. A veces, solo con quererse no basta.
En cuanto a lo juzgar a la ligera a los infieles, discrepo mucho. Nunca está justificado hacer daño, engañar y traicionar a la persona a la que se supone que aman. Lo diré siempre, un infiel es mala gente, la infidelidad no es un descuido o un accidente, es una decisión consciente. Un descuido es equivocarte de talla de zapatos en la tienda y darte cuenta en casa, acostarte con una persona y engañar a la pareja tiene premeditación.