Cuando era adolescente yo también tenía complejos por ser bajita. Llegué al punto de pedir cita con la endocrina por si tenía problemas de crecimiento, de tiroides o cosas así, y resulta que estaba todo perfecto. La endocrina me dijo una frase que nunca se me va a olvidar » pequeñiña pero ben feitiña ( pequeñita pero bien hechita)». A partir de ahí fue donde empecé a quererme siendo bajita. Pero aún así hay días que las acciones o palabras de la gente no me ayudan en nada, y lo peor es que vienen de mi madre y de mi hermano. Además ser baja tiene sus buenas cosas, como el hecho de que la ropa de hace años te puede seguir quedando bien o que las bajitas somos más escurridizas en lugares pequeños que los altos no pueden meterse 🤣