No eres su prioridad y te llaman cuando el resto de planes fallan. Su último plato, sí. Ahí tú decides si aceptas seguir en ese juego, pero asume que es así. Y por qué te molesta? Aunque tengas claro que no quieres nada serio con él, duele en el ego ese tipo de trato. Al final tú le das más valor a quedar con él, que él contigo, y eso no es una relación igualitaria, aunque los dos queráis lo mismo.