Los padres deberían educarla. Pero también se habla siempre de la tribu, no? Para no meterte en jardines de los que pueda ser difícil salir, y más si dices que en su mente son perfectos… Yo le regalaba a la cría una vajilla de plástico de sus dibujos preferidos. Y cuando comáis en vuestra casa, al menos, lo tienes arreglado: le pones su plato y le dices «dime que querrás probar y te lo pongo aquí todo, para que llegues bien. Y si algo no te gusta, dejo aquí otro para q lo dejes y no te moleste»
Y si los padres tienen luces, igual se dan cuenta de la jugada…