Haceos a la idea de que ese chaval ya no es vuestro amigo. Os ha hecho mal la reforma y en lugar de dar la cara os ha dejado con el culo al aire. Os va a tocar hacer las cosas bien con otro obrero y después recopilar todos los datos que tengáis, WhatsApp s, llamadas, presupuestos que os haya pasado, etc… Y demandarle reclamándole que os pague el nuevo arreglo. No os queda otra.
Le habéis dado la oportunidad de arreglarlo y hacer las cosas bien y no ha querido.