Sabía que expresar una opinión no políticamente correcta iba a traer cola…
Veamos: yo considero que presentarse en una fiesta de las características descritas sería tanto como, siendo chico, acompañar a tu novia y a sus amigas a un boys’, es decir, ser un aguafiestas. No creo que el único motivo aceptable para que tu pareja no te acompañe a tus planes con terceros sea que a él o ella no le apetece o a que va a ser el centro de la conversación, porque ¿qué hay de lo que te apetece a ti?
Flirtear no es cometer una infidelidad y es saludable poder hacerlo en una relación, siempre que ambas partes sean iguales en derechos. Sentirse ligeramente celoso es normal y no tiene por qué destrozarte, salvo supuestos de inseguridad patalógica por los que nuestra pareja no debería tener que responder. Ninguna persona puede satisfacer todas las necesidades de otra, y quien crea lo contrario (o se le ocurra decir, como a alguna por aquí, que debería uno preferir siempre estar con su novi@ en el sofá a salir con sus amigos) se autoengaña y va a hacer que el otro se sienta en una cárcel.