Ante todo, un súper abrazo, debe ser terrible.
Acabo de pasar por un aborto hace relativamente poco. Tengo un nene de 3 y medio. Tuve que guardar cama un mes (por riesgo de aborto previo al propio aborto), perderme su fiesta de Halloween, jugar mucho menos, dejar de llevarlo al cole… Su profe me dijo que en ese periodo lo notaba tristón, que hablaba y jugaba poco. Lo perdí (fue involuntario y no se sabe por qué), estuve un par de días para recuperarme físicamente y retomé mi vida. Mi niño volvió a ser un niño feliz, charlatán y vivillo.
Pese a la gran pena, me consolaba pensar que si ese bebé murió repentinamente en mi tripa, posiblemente venía mal (eso me dijeron) y que si hubiese llegado a nacer, ese tiempo que mi hijo estuvo más triste se habría ampliado. Porque mi tiempo sería muchísimo mayor para el bebé, ya no de la misma manera que con cualquier otro bebé, sino mucho más. Si hubiese tenido que quedarme en el hospital muchos días, o ingresar para operaciones, o tener que encargarme de terapias… Mi niño grande se quedaría con migajas de mi tiempo y de mi fuerza.
Así que creo que abortaría. También entiendo que haya quien quiera seguir adelante, me parece muy valiente y admirable, pero creo que yo no lo haría. Sobre todo teniendo un niño ya que se va a ver perjudicado. Por otra parte, sé que hermanos de niños especiales desarrollan una sensibilidad especial, que si finalmente lo tienes, tu hija conocerá una manera de valorar la vida diferente y tampoco te autoflageles.
Es una decisión francamente dura, espero que, tomes la que tomes, consigas encontrar paz pronto. Te mando un abrazo.