Yo se lo diría a los padres en primer lugar. Así como quien no quiere la cosa, para que no se molesten. Hay padres que piensan que sus hijos son el centro del universo. Y acto seguido coges un plato y dices que te vas a echar lo que tu quieres en tu plato y así creas conciencia. Cuando vean que tu no compartes lo mismo caen en la cuenta. Pero te lo digo en serio, coges tu plato y dices: me voy a echar aquí lo que me voy a comer para no manoseadlo todo.