En mi opinión (que ni es profesional ni nada, es sólo mi sentido común, vaya eso por delante) me parece que ha actuado correctamente. Si la pastilla te va bien (y para saber eso tienes que empezar a tomarla), no tiene nada de malo que la tomes. Lo importante es que seas muy consciente de que no es una solución, sólo es una ayuda para que las cosas fluyan mejor mientras arreglas el verdadero problema de fondo con el psicólogo. Esa es la parte importante, y la que, probablemente, te va a resultar mucho más difícil. Los psicólogos nos hacen enfrentarnos a un montón de cosas de nosotros que no nos gustan, verlas bien, comprenderlas y «arreglarlas» para sentirnos mejor. Y eso no es un proceso fácil, pero con seguridad te digo que merece la pena. El esfuerzo va a ser tuyo y las pastillas sólo van a facilitar que puedas dar el primer tirón y te pongas manos a la obra. En algún momento tienen que desaparecer, y tú ser capaz de manejar las situaciones de ansiedad y estrés sin recurrir a ellas (ni a la comida, claro). El psicólogo te dará todas las herramientas y armas que necesitas y te enseñará a utilizarlas.
Si te rompes una pierna, no vas a negarte a usar muletas. Pero tampoco vas a evitar una escayola ni la inmovilidad necesaria para que se te cure la fractura correctamente, ni el esfuerzo invertido en la rehabilitación después. No hay necesidad de andar con muletas toda la vida, si tienes la opción de sanar la fractura correctamente aunque requiera paciencia y esfuerzo por tu parte ;)
Mucho ánimo. Medio camino ya lo tienes recorrido, que ha sido buscar ayuda. Eres muy valiente, y tienes muchas ganas de cambiar una situación que no te gusta. Estoy segura de que podrás con todo.