Sí, los conflictos son súper frecuentes a esa edad, como no tienen aún lenguaje, lo resuelven así (pegando, arañando… Aún no saben defenderse con la palabra y tienen poco control de impulsos).
Piensa que son rápidos como el pensamiento, un arañazo lo hacen en un segundo literalmente.
El año pasado mi hijo (que acaba de cumplir 3) tuvo una temporada que no le quería dejar nada a mi sobrino (que tenía año y medio) y al pequeñajo le dio por morder a mi hijo cada vez que él decía que no a algo. Era cuestión de un segundo, estaban tan normal, de pronto el peque quería algo, el grande decía «lo tengo yo» y el peque se tiraba a su brazo y hasta a su cara como un leoncillo. Y eso que, al estar en ambiente familiar, siempre éramos mínimo un adulto por niño (y casi siempre más), y encima somos una familia muy pendiente de los chiquis. Lo que hacíamos era vernos menos, o intentar cada una entretener al suyo por su lado, pero en la escuelita no pueden hacer eso… Todos comparten espacio y un par de adultos máximo cada varios niños. Es muy difícil gestionar eso…
Eso sí, el peque que agrede debe tener una consecuencia… En mi familia regañábamos todos a mi sobri, su propia madre la que más, aunque sean peques hay que ir enseñándoles que eso no está bien, y cuando estén en calma, comentarles lo que sí se hace. Con mi sobri le enseñábamos a pedir ayuda a los mayores para conseguir el juguete, estrategias de espera… Y enseñar al mío a compartir un poco más, que tampoco cedía nada.
Entiendo que duele ver a un hijo con heridas «de guerra», pero si con uno o dos hijos/primos se zurran, con 15 y 20, es evidente que va a pasar, y más a una edad en la que no pueden defender lo suyo de otro modo.