Perdón, he enviado sin querer.
En definitiva, que la traten con demasiada atención. Al final con una psicóloga han resuelto que ella siempre tiende a fijarse en los seres embaucadores que luego cuando te tienen a sus pies hacen contigo lo que quieren. Yo no me fiaría de un ser tan encantador como dices y mucho menos cuando todo el mundo me está advirtiendo.