Me dijeron que mi hija iba a ser un vegetal, tenía mucho daño cerebral y el pronóstico era malo, muy malo. Hoy, siete años después, mi hija camina, lee, saca buenas notas, está en 2° de Primaria y no hay ningún desfase curricular, su daño cerebral sigue ahí, pero la plasticidad cerebral existe. Eso sí, años de tratamientos, terapias, hospitales, miedos, dudas, llantos y una hermana mayor a la que le faltó cariño… El resultado podría no haber sido tan bueno y quizás te hablaría con otro discurso; pero nunca se sabe. Está claro que vas a sufrir, no es un camino fácil, tampoco lo es abortar. No tienes que ser una heroínas hacia un lado ni hacia otro. Piensa en ti y en qué te ves más capaz de afrontar. Ánimo