Yo tengo una amiga que no disfruta nada del sexo. Y un día empezó a preguntarme detalles sobre mi vida sexual, me imagino que para no sentirse un bicho raro.
En cambio, yo disfruto un montón, aunque no voy contándoselo a nadie…
A mi amiga le di pocos detalles, pero aún así empezó a compararse y a cogerme manía.
Tanto que dejamos de ser amigas.
Al final la vida sexual de cada uno es de cada uno. Y las comparaciones son odiosas.