Ufff estoy a punto de dar a luz y me veo en tu misma situación.
He llegado al punto de hacer renuncias con mi familia. Es decir, el primer día de hospital no me siento en condiciones de ver a nadie que no sea de gran confianza (mis padres). Así que por «igualdad» he dicho que no venga nadie. Al final los más ofendidos han sido de su familia.
Hemos puesto normas de cara al trato del bebé cuando nazca porque me preocupa que su familia está más días enferma que sana. Para todos igual, lo típico, no visitar si estás enfermo, lavar manos, no coger cuando te de la gana, etc. Pues adivina quien se ha ofendido. ¿Mi madre que no se enferma nunca? No, mi suegra.
Uff como te entiendo, veo esto venir desde el principio del embarazo.