Qué fácil es acusar a alguien de gordofobia hoy en día. No es vuestro problema que esa amiga tenga esa talla, igual que no es el suyo que otra tenga una 36.
Si fuera el caso inverso, y en vez de ser una 3-4XL, y fuera por no encontrar una XXS, seguro que ya no tendría ese tipo de excusas para quejarse.