Preparas el tupper con la comida (porque igual tu suegra no puede permitirse comprar merluza todos los días) y se lo metes en la mochila. le indicas que por indicación del pediatra solo puede darle de comer lo que va en el tupper. Y si la niña no quiere comerlo, pues que no coma, que te lo mande de vuelta y ya se lo comerá en la cena. Nadie se muere de hambre teniendo comida a su disposición.