Pues yo vivi exactamente esa situación con un amigo y la que no tenía dinero era yo. El me dijo lo mismo, que fuera y que no quería regalo, solo compartir ese día conmigo. Me costó horrores decírselo y pasé un trago espantoso pero su reacción fué tan especial para mí que hice un esfuerzo ENORME y fuí (con traje repetido y un poquito de sentimiento de culpabilidad, no lo niego). Pero en ese momento por circunstancias familiares, gastarme veinte euros era impensable… Suponéis que su familia es solvente pero ¿Sabéis si no le ha tenido que pedir dinero para cosas menos superfluas que un regalo de boda? Me da que no habéis conocido la necesidad real. La amistad es INCONDICIONAL y aunque muchos lo hagan como un negocio, una boda es una celebración en la que no se debería cobrar «entrada» ni esperar a qué los invitados te paguen la fiesta. Si estáis criticando algo sin todos los datos y juzgado su forma de actuar…las malas amigas sois vosotras.