Si no da ninguna otra señal por la que desconfiar, creer en él. No conozco a nadie que no le haya pasado eso alguna vez, yo misma por ejemplo, quiero a mi pareja más que a nada en este mundo, pero recuerdo alguna que otra vez que se me escapó llamarle con el mote con el que llamaba a mi ex. Son cosas que pasan, a veces el cerebro se hace la picha un lío y se equivoca, yo no le daría más importancia.