Claro que salir de la zona de confort es super jodido. Y te explota en la cara un montón de veces, pero hay que seguir intentándolo. Llega un punto en que a base de hacerlo, las cosas empiezan a caer por su propio peso y a ajustarse. ¡Y lo bien que te sientes cuando eso ocurre! Es un subidón de autoestima inmenso.
Y a más lo repites, menos cuesta enfrentarse a situaciones que nos asustan. En esta vida todo, absolutamente todo, es práctica. Practicando lo suficiente, se domina cualquier materia. Evitando no consigues nada más que frustrarte y hacerte pequeñita en un rincón, incapaz de mostrar todo lo que eres al mundo.
Estos te han salido rana, qué le vamos a hacer. Ahora mándalos a todos a pastar y vuelve a intentarlo con gente diferente. Yo tengo una máxima que me ayuda muchísimo «No se puede gustar a todo el mundo». A mí tampoco me gustan todas las personas que conozco y ¿adivina qué? No se acaba el mundo.
Sigue intentándolo. Has dado un paso inmenso. No lo eches a perder por una mala experiencia. De ésas, tendrás muchas en tu vida. Pero no pasa nada. A otra cosa, mariposa y a buscar tu felicidad siendo tú misma. No puedes inventarte a una persona que no eres para gustarle a nadie. Eso no funciona. Quien te quiera que te quiera hablando de sexo y contando chistes verdes.