Controlador, dependiente, paranoiquito, y con ese puntito narcisista tan revelador, al ser incapaz de ver y reconocer que se ha portado como un loquer de peli de sábado tarde. (Mucho cuidado cuando alguien no puede hacer autocrítica y los «malos» siempre son los demás. Es todo un síntoma) No has hecho nada mal. No has hecho nada extraño. Sólo era alguien con quien chateabas desde hacía unos pocos días. Es él quien se tendría que disculpar por ponerse histérico.
Me ha pasado un par de veces cosas así: Uno, de repente, bronca por que tienes el móvil cargando en otra habitación y ni entran los whatspps. Con otro, comprobar que después de responderle por cortesía un rápido «te contesto luego; que estoy trabajando» he sido inmediatamente bloqueada por siempre jamás. Se retratan ellos solos. Y lo más triste es que ni lo ven.