Haz lo que más cómoda te haga sentir, pero alucinarías la cantidad de mujeres de tu entorno de todas las edades a las que seguro que les ha pasado algo similar. Una amiga muy cercana estuvo hace unos meses en la misma situación y optó por contarlo abiertamente, con su gesto nos dimos cuenta que hay un número mucho más alto de lo que se piensa de mujeres que pasaron por lo mismo. Y contarlo le resultó liberador.