Es un tema complicado, yo pasé por ahí con 17 años, y mientras que tuve todo el apoyo de mi madre mi padre no me comprendía.
Hasta que no me traté con psicólogos y quise darme cuenta que así no podía seguir, no empecé a mejorar.
Fue entonces cuando llevé a mi padre a una sesión conmigo y se dio cuenta de que todo esto no me pasaba por que yo quisiera y que no era un cuento.
A día de hoy, muchos años después ya no me medico, pero tengo mis malas épocas aunque he aprendido a vivir con ello y «controlarlo».
Mucho ánimo!